¿Para qué sirve realmente el potenciómetro en el ciclismo?

Entrenador de ciclismo con >10 años de experiencia te explica cómo funciona y por qué sí (o por qué no) necesitas un medidor de potencia para tus entrenamientos.

Por ıPublished On: 13/05/2026ı11 min readı

¿Para qué cojones quiero yo un potenciómetro?

Uff, he de reconocer que esta pregunta me pilló con la guardia baja.

A ver… Entiéndeme, no me dedico a vender medidores de potencia. Lo mío es entrenar ciclistas y creo, que justamente por eso (y por que estábamos subiendo unas rampas de más del 10%), me quede unos instantes sin saber qué contestar.

En la era del entrenamiento por potencia y los vatios/kilo doy por sentado que todo el mundo tiene un aparato de estos montado en su bicicleta y sabe cómo utilizarlo.

Deformación profesional, supongo.

La realidad es que muchos ciclistas que están empezando o que son la vieja escuela no solo no están habituados a hablar de vatios, de kiloJulios o de TSS, sino que no terminan de entender qué es esto de la potencia, para qué sirve y lo más importante: Qué les va a aportar a la hora de entrenar y competir.

Son unas dudas que tarde o temprano cualquier ciclista que quiere mejorar se hace.

¡Yo mismo me las hice muchos años atrás!

Probablemente tú necesites aclarar todo este tema antes de dar el paso y por eso estás leyendo este artículo.

No te preocupes, te lo voy a explicar con las mismas palabras que se lo expliqué a mi amigo (el de los cojones) durante la parada del café.

  • Sin tecnicismos.
  • Sin filtros.
  • Sin chorradas.
  • Sin querer venderte un potenciómetro.

Y el primer paso es irnos a la raíz de todo para luego poder entender los pros y los contras de esta tecnología:

Qué es la potencia en el ciclismo

Vamos con una definición rápida, directa y al pié:

“La potencia es un indicador objetivo del trabajo que realizamos sobre la bicicleta.”

Vale, vale, ha quedado muy abstracto y prometí que esto sería fácil de entender.

Voy a utilizar un símil para que puedas visualizar bien a qué me refiero con todo esto de

Subjetividad vs objetividad para expresar el trabajo

Imagina que te llamas Juan el Justo y eres un multimillonario.

Tienes en tu finca un bosque que quieres talar para hacer un circuito de ciclocross e invitar a Van der Poel a entrenar.

Para esta tarea contratas a dos Leñadores:

  • Vicente «Vieja Escuela»
  • Batista «Vatio»

Cuando se ponen a trabajar ves que son unos máquinas y le dan al hacha que da gusto, cada uno por una parte de la finca.

Al terminar el día quieres darles una buena propina, pero claro, te gustaría que fuese proporcional a lo que han currado.

Te vas para donde está Vicente Vieja Escuela y le preguntas:

  • “Buenas tardes, Vicente ¿cómo ha ido el día?”
    • “Bien patrón, trabajé duro”
  • “Sí, sí, ya lo veo, pero ¿cuántos arboles cortaste?”
    • «No lo sé, un montón se lo aseguro. No paré ni a fumarme un pitillo.»
  • “Está claro. Está claro, pero más o menos ¿cuántos árboles por hora estabas cortando?”
    • «Ni idea patrón, pero le aseguro que muchos, tengo los brazos acartonados de tanto darle al hacha.»
  • “Buen trabajo, buen trabajo…”

Estás a punto de sacar la cartera cuando piensas: «Bueno, espera, vamos a ver qué ha hecho Batista Vatio«.

Recuerda que eres Juan el Justo y quieres que la recompensa sea proporcional al trabajo realizado.

A simple vista, este leñador también se lo ha currado, así que le haces la mismas pregunta:

  • Buenas tardes, Batista ¿Cómo ha ido el día?

Y obtienes la misma respuesta:

    • “Bien patrón, trabajé duro”

Así que le preguntas también:

  • “Sí, sí, ya lo veo, pero ¿cuántos arboles cortaste?”

Sin embargo, ahora obtienes esta respuesta:

    • “200 árboles, jefe”
  • ¿Y eso cuántos árboles por hora son?
    • “25 árboles por hora”

Uau! ahora te encuentras en un dilema.

Es evidente que ambos trabajaron muy duro, pero sólo uno te dice exactamente cuánto.

A quién dar más o menos propina lo dejo a tu elección.

Lo que quiero es que te quedes con este concepto:

El trabajo puede expresarse de manera subjetiva (corté muchos árboles) o de manera objetiva (corté 200 árboles).

Traigámoslo ahora a nuestro terreno:

Subjetividad vs objetividad del trabajo en el ciclismo

Imagina a dos ciclistas gemelos; idénticos.

Les llamaremos Adán y Simón Barquito.

  • Adán NO lleva potenciómetro.
  • Simón SÍ lleva potenciómetro.

Ambos suben un puerto y como son idénticos llegan a la vez.

Cuando le preguntas a Adán cómo ha ido te responde:

  • «Buff, fué muy duro. Tardé 60 minutos y sufrí como un perro.»

Mientras que cuando le preguntas a Simón, su respuesta es:

  • «Buff, fué muy duro. Tarde 60 minutos, sufrí como un perro, moví 300 vatios y acumulé 1000kiloJulios»

¿Ves ahora cuál es la única diferencia?

Ambos realizaron el mismo trabajo (que en lugar de talar árboles fue subir un puerto), pero sólo uno puede decirte objetivamente cuánto fue.

El trabajo en el ciclismo puede expresarse de manera subjetiva («sufrí como un perro») o de manera objetiva («moví 300 vatios»).

Por eso –ahora ya lo entenderás– decimos que:

“La potencia es un indicador objetivo del trabajo que realizamos sobre la bicicleta.”

Y con esto debería quedarte claro…

Para qué sirve realmente el potenciómetro en el ciclismo

Como ves, la diferencia no está en el trabajo realizado.

En el ejemplo de los hermanos Barquito vimos que ambos trabajaron igual; ambos generaron la misma potencia, pero sólo uno pudo ponerle un número.

Por lo tanto, es posible realizar la misma cantidad de trabajo sobre la bicicleta puedas, o no, expresarlo en vatios o kiloJulios (luego hablaremos de estos datos).

Dicho de otro modo (y esto es algo que a muchos les cuesta entender):

Puedes entrenar lo mismo tengas, o no, potenciómetro.

Poner un número; cuantificar, esa es la gran ventaja del entrenamiento por potencia.

Ahora sé que te estás preguntado, del mismo modo que me dijo mi amigo (el de los cojones) tras esta explicación ¿y de qué me sirve a mi ese número? Estoy entrenando igual, pueda verlo reflejado en vatios o no.

Uff, creo que vamos a pedir más café para responder a eso.

Ahora ya no estamos hablando de si necesitas un potenciómetro, estamos hablando de si te interesa en tu entrenamiento.

Para concluir –y para despejar la duda que probablemente tengas– te diré algo que quizá te suene raro viniendo justamente de Doctor Vatio

No necesitas potenciómetro para hacer un buen entrenamiento

Como has visto, el trabajo lo estás realizando igual, puedas verlo expresado en vatios, o no.

Trabajo, eso es lo único entiende el cuerpo para mejorar.

Fíjate en nuestro símil forestal:

  • El leñador Vicente Vieja Escuela, aunque no pudiese decirte precisamente cuántos, también taló un montón de árboles.
  • Quizá más que Batista Vatio, pero como no puede saberlo, probablemente se quede sin propina.

Traigámoslo a nuestro campo con los hermanos Barquito:

  • Pon que luego de subir el mismo puerto, cada uno sube un puerto diferente.
    • Adán (que NO lleva potenciómetro) sube un puerto de 10 kilómetros al 5%.
    • Simón (que SÍ lleva potenciómetro) sube uno de 5 kilómetros al 10%.
  • ¿Quién trabajo más o más duro?
    • Ahora han hecho un trabajo diferente ya que han hecho subidas –muy– diferentes.
    • El más currante podría ser Adán o podría ser Simón.
    • Podemos saber cuánto trabajó Simón (ya que tiene potenciómetro), pero eso no significa que haya trabajado más que Adán.

El hecho de poner un número al trabajo realizado, como verás en próximos artículos, tiene puntos a favor:

  • No dependes de la subjetividad (que a veces es traicionera)
  • No depende de factores externos (hablamos de cuánto se ha trabajado, no de cuánto ha costado realizar ese trabajo).
  • Puedes comparar los esfuerzos (por ejemplo: «esta sesión fue más dura que esta otra»)
  • Muchas otras que veremos en próximos artículos.

Mi método de de «Alto Voltaje» aprovecha todos estas ventajas que ofrecen los potenciómetros para diseñar y evaluar cada una de las sesiones de entrenamiento, pero esto no significa que sea imposible mejorar si no tienes uno.

En todos estos años (y ya van casi 15 cuando estoy escribiendo esto) he entrenado ciclistas que no tenían medidor de potencia por que no querían o por que no podían permitirse uno.

¿Qué hicimos?

  • Entrenamos igualmente.
  • Buscamos soluciones únicas para ellos.
  • Sacamos el máximo de la frecuencia cardíaca y la percepción del esfuerzo.
  • Y finalmente conseguimos lo que nos proponíamos.

En próximos artículos te explicaré:

  • Cómo lo hicimos
  • Por qué algunos de ellos decidieron dar el paso al entrenamiento por potencia
  • Por qué algunos otros, no.

Si no quieres perdértelo, asegúrate de suscribirte a mi newsletter (y de paso llevarte un regalo de bienvenida).

Por cierto, antes de terminar un pequeño…

Bonus: cómo se genera la potencia en el ciclismo (y cómo generar más)


Si has llegado hasta el «bonus» es porque estos temas te interesan.

Apóyame con una (buena) reseña en Google ¡que eso siempre motiva a seguir escribiendo!


Para que ningún «entendido» te pille con la guardia baja, quiero que entiendas cómo se genera la potencia de la que hemos estado hablando durante todo el artículo.

Es fundamental que domines este punto básico antes de pasar a conceptos más avanzados.

Prometo que voy a mantenerlo simple y que lo entenderás fácilmente.

Para ello, volvamos con nuestros queridos leñadores:

¿Cómo talar un árbol más rápido?

Dale las vueltas que quieras, pero sólo hay tres opciones:

  • Darle más fuerte al hacha
  • Darle más rápido
  • Darle más fuerte y mas rápido.

Lo mismo ocurre sobre la bicicleta. Para aumentar el trabajo, es decir, producir más vatios:

  • Aplicar más fuerza a los pedales
  • Pedalear más rápido
  • Aplicar más fuerza más rápido

Así de simple.

Volvamos con los hermanos Barquito, para ver un ejemplo aplicado al ciclismo:

Simón Barquito tiene su récord personal del puerto de montaña en 60 minutos.

Para ello tuvo que mover (que generar) 300 vatios de media.

Si quiere mejorar su tiempo tiene que subir más rápido y la solución más directa es aplicar más potencia; mover más vatios.

Por lo tanto tiene que aplicar más fuerza a los pedales (pedalear más duro), pedalear más rápido (aumentar la cadencia) o pedalear más fuerte y a mayor cadencia.

Así de simple es la fórmula de la potencia en el ciclismo.

Esto, que parece muy obvio, tiene muchas implicaciones (lo veremos, paciencia).

De momento, por si acaso te las tienes que ver con un auténtico friki de los vatios, un pequeño…

Apartado técnico sobre cómo se genera la potencia

Cuando hablamos de «pedalear más fuerte» (darle más fuerte al hacha) nos referimos a aumentar el par (o torque como lo llaman los guiris), es decir, aplicar mayor fuerza a los pedales para que gire el eje de las bielas (que a su vez hace girar el plato, mover la cadena y que la fuerza llegue a la rueda trasera).

  • El par o torque (τ) se expresa en newtons/metro (N⋅m)
    • Solo para que lo sepas, no hace falta que memorices esto.

Cuando hablamos de «pedalear más rápido» (darle más rápido al hacha) nos referimos a aumentar la velocidad angular de los pedales, para entendernos: aumentar la cadencia.

  • La velocidad angular (ω) se expresa en radianes por segundo (rad/s)
    • Tampoco hace falta que memorices esto. De hecho, esto nadie lo usa:
  • Los ciclistas hablamos de cadencia, expresada en revoluciones por minuto (rpm).
    • Cada revolución es un giro completo de las bielas, es decir, una pedalada con la pierna izquierda y una con la derecha.

Por lo tanto:

Potencia = Par/torque (Fuerza) × Velocidad Angular (Cadencia)

Y sí, ocurre lo que estás pensando, se puede llegar a una misma potencia con diferentes combinaciones de fuerza y cadencia.

  • Puedes generar 300 vatios (producir un mismo trabajo) con:
    • 47,7 newtons/metro (N⋅m) y 60 revoluciones por minuto (rpm)
    • 31,8N⋅m y 90rpm
    • 26N⋅m y 110rpm

Sí amigos, puede que el yayo de la grupeta esté moviendo los mismos vatios yendo atrancado con el 39×23, que el que va haciendo el «molinillo» con el 34×32 (otro ejemplo de que la potencia sólo nos habla del trabajo realizado, no de cómo se produce este o cuánto cuesta; ya profundizaremos en ello otro día).

Y hasta aquí el apartado técnico ¿ves como no era tan complicado de entender?

En la próxima entrega veremos qué ventaja ofrece la potencia frente a otros métodos de entrenamiento.

Recuerda: llegará directamente a tu bandeja de entrada si estás suscrito a mi lista de correo.

About the Author: Aitor Valdivieso

✊ Toma el control de tu entrenamiento ⚡️ Menos postureo y más vatios

6 comentarios

  1. Gustavo 13/05/2026 at 15:53 - Reply

    ¿Es necesario hablar de TORQUE, vocablo inglés, cuando en español la expresión correcta es PAR (de torsión, motor, etc)?

    • Aitor Valdivieso 14/05/2026 at 06:31 - Reply

      Aunque torque es lo más utilizado en el mundo del ciclismo y a lo que estamos habituados, tienes razón, es totalmente innecesario. Del mismo modo que me niego a utilizar Watts o watios, creo que voy a utilizar par de ahora en adelante (a riesgo de que se me entienda menos). Gracias por tu aporte. ¡Un abrazo!

  2. Juan Bautista Amoros Ferrero 13/05/2026 at 17:26 - Reply

    No hay atajos, se puede entrenar con frecuencia cardiaca y rpe … sí! Pero si quieres optimizar el tiempo de trabajo, imprescindible TAMBIÉN el potenciometro.

    • Aitor Valdivieso 14/05/2026 at 06:34 - Reply

      ¡Te estás adelantando a los próximos artículos de esta serie! En todo caso vamos en la misma línea, lo que pretendo decir en este es que no hay necesidad de entrenar con vatios puesto que el trabajo puede hacerse igualmente. Otra cosa es que podamos utilizar la información del potenciómetro a nuestro favor para hacer mejor ese trabajo. ¡Un abrazo y gracias por tu comentario!

  3. […] ¿Para qué sirve realmente el potenciómetro en el ciclismo? Galería […]

  4. […] este proceso también está mega-criticado por los científicos del deporte(5,6,9,10), pero atento a esto: aquí estoy con los […]

Leave A Comment