Esta es la pregunta clave que todos los ciclistas se hacen.

Como hay tantas situaciones y circunstancias como ciclistas responderé a esta pregunta englobando a todos en 3 categorías principales:

Si eres un ciclista que siempre sale a rodar a su bola, tu principal handicap o limitante es que o bien tu entrenamiento es caótico y por lo tanto no pones el foco durante el suficiente tiempo y de manera constante en mejorar algún aspecto de tu ciclismo o bien de manera natural tenderás a no salir de tu zona de confort, es decir, siempre tenderás a entrenar lo que mejor se te da (fondo, sprints, lo que sea).

El beneficio principal que te aportará un plan es el de dotar de estructura a tu entrenamiento (para evitar la aleatoriedad y el caos) y de trabajar tus capacidades como ciclista a nivel global y de manera equilibrada.

Si eres un ciclista que siempre sale a rodar con su grupeta, estás en una situación similar. Lo bueno es que hacer esto es divertido y poco monótono, pero por contra tiene que el entrenamiento suele ser caótico/aleatorio y que se limita al nivel promedio del grupo (a veces demasiado alto [te puedes quemar], a veces demasiado bajo [no mejoras porque siempre vas esperando a tus compañeros] o incluso exactamente el mismo que el tuyo [podrías estancarte]).

El beneficio principal, de nuevo, es el de aportar estructura, pero también el de ajustarse a tu nivel de manera que el entrenamiento sea desafiante, pero no imposible. Además, lo mejor de todo es que te enseñaré a compaginarlo con poder salir al menos un día (Sagrado Sábado) con tus compinches.

Si eres un ciclista que no ha entrenado nunca, salvo que alguien te guía correctamente, estás en una situación de alto riesgo para coger malos hábitos en el entrenamiento. Existen manías y tradiciones que no te convienen (entrenar hasta el agotamiento, priorizar un volumen extremo frente a una adecuada distribución trabajo-descanso, etc.)

Un plan de entrenamiento es la oportunidad perfecta para empezar con buen pie en el mundo del entrenamiento. Aprenderás cómo controlar los tiempos y la intensidad (potencia, frecuencia cardíaca, etc.) a la vez que mejoras como ciclista siguiendo un plan coherente y con una adecuada estructura.

Si eres un ciclista que ya tiene experiencia entrenando, puede que ya hayas agotado los rápidos beneficios que consiguen los ciclistas que empiezan y/o tienen poco recorrido. Estás en un punto donde es fácil perder el tiempo en entrenamientos que no te hacen dar el salto que necesitas.

Adquirir un plan te permite poner el foco en un objetivo con la seguridad de que un entrenador experimentado lo ha programado adecuadamente para aprovechar tu tiempo al máximo y obtener las mejoras deseadas.

Si eres un ciclista que entrena de manera autodidacta tienes dos desafíos a los que hacer frente. Por una parte necesitarás filtrar toda la información realmente útil de toda la desinformación presente en internet y los medios «especializados»; por otra, te recuerdo que deberás invertir en aprender un tiempo y energía que crece de manera exponencial a medida que sube el nivel.

Un plan de entrenamiento te puede beneficiar en ambos aspectos. Por una parte, el entrenador que lo ha diseñado (en este caso yo mismo, el Doctor Vatio) ya se ha encargado, gracias a su experiencia, de filtrar y aplicar los conocimientos necesarios para hacer mejorar a ciclistas de tu nivel; por otra parte… ¡puedes aprender directamente de él! El nivel de detalle que tienen las explicaciones te pondrán sobre la pista de qué funciona y qué no en casos como el tuyo.

Si eres un ciclista que ya tiene otro entrenador o sigue otros planes tienes el riesgo de estancarte o limitarte a un sólo método de entrenamiento.

Adquirir el plan de otro entrenador, te permite, de una manera muy económica, probar y experimentar otras maneras de planificar y estructurar el rendimiento en ciclismo.